El Sevilla mereció ganar. Mereció ganar por juego, por ocasiones, por empuje, por calidad. Volvió a suceder lo que sucedió ante el Espanyol. Volvimos a perder por falta de gol. Volvimos a perder siendo los dominantes. Y es que en el fútbol se depende mucho más de la suerte que de otra cosa.
El Sevilla salió al fin con una alineación adecuada a nuestra plantilla. Quizás faltase un centrocampista de carácter ofensivo, como Renato, pero al fin salieron dos delanteros y una defensa con un lider, como ya es nuestro joven Fazio.
Nada más empezar, Luis Fabiano tiene una ocasión de gol. Deja atrás a Cesar, pero se escora en demasía y al disparar no tiene ángulo suficiente, con lo que el esférico va al lateral de las redes. Tras esta jugada, hay un dominio claro del Sevilla con algo de peligro por parte del Zaragoza, pero únicamente gracias a las faltas. Cabe a destacar los centros de Jesús Navas (César Navas para Marca u otros medios…, en fin, mejor no hacer comentarios) por su banda, que crearon verdadero peligro y un tiro del propio Jesús Navas rondando el minuto 15 en una semi-chilena con paradón de César.
Pasado el minuto 30 Navas hizo dos centros-chut que despistaron a César, pero los maños tuvieron suerte y no fueron a portería.
Al empezar la segunda parte, Koné se planta ante César y le deja atrás. después de marcharse de toda la defensa. El tiro sale cruzado junto al 2º palo. Otra vez Koné, esta vez en el minuto 50, aproximadamente, realiza un tiro desde la frontal que pasa rozando el larguero.
De tanto perdonar, estaba claro que el Sevilla iba a recibir un gol, y así fue. D’alessandro, “el cabezón”, marcaría de falta directa, gracias a un despiste de Palop que tuvo que lanzarse a por el esférico a contra pie. Tras est, la lucha por el dominio del balón se convirtió en un correcalles por el medio campo. Por lo general, era el equipo sevillista el que más se acercaba a la portería de Cesar, que consiguió grandes oportunidades, como una de Koné de cabeza y otra de Kanouté (que salió por el Marfileño) con el pie izquierdo, que salió a la izquierda de la portería, cuando estaba sólo ante César.
También podemos destacar una ocasión de Kanouté anulada por falso fuera de juego. El malí estaba en línea con el último de los centrales maños. Después de esto llegaría el gol de Sergio García a pase de Óscar y bombeando el balón ante la salida de Andrés.
El partido acabaría así, con 2-0 en el marcador. Un resultado injusto, dado el juego desplegado, pero como en el deporte rey lo que importa son los goles y no el juego… En resumen, sigue la mala racha del Sevilla. Esperemos que el próximo partido sea una victoria amplia.
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